
La energía generada por un grupo de siete personas meditando equivale a la de cien personas meditando por separado. Los días de luna llena son los días de mayor energía, por eso estas meditaciones especiales que nos permiten canalizar estas inmensas energías divinas.
Te invitamos a participar con nosotros de esta tarea de invocación y servicio.
Te invitamos a participar con nosotros de esta tarea de invocación y servicio.
En el mundo entero, hay un inmenso grupo de hombres y mujeres, provenientes de diferentes estratos sociales, diferentes religiones, nacionalidades, profesiones y áreas de actividad.
No están instituidos objetivamente como grupo, el factor aglomerante que los une es una actitud hacia lo espiritual. Han alcanzado un grado de evolución que les hace conscientes de la unidad intrínseca a todo el universo, han atisbado aunque sea por momentos la Verdad que yace tras el mundo ilusorio de la percepción. Conocen la existencia de hermanos Maestros, encarnados y desencarnados, que vienen guiando la evolución de la humanidad desde tiempos inmemoriales. Respetan a estos Maestros, por su tarea de servicio como guías y alumbradores del Camino hacia la manifestación del Plan de Dios sobre la Tierra. Confían en la naturaleza divina de todo lo que existe en el universo y anhelan regirse por la Ley del Amor y la Unidad. Son conscientes de sus limitaciones humanas y piden ayuda y guía a los Maestros para trascenderlas. Con mayor o menor grado de consciencia, se ofrecen como canales de Luz, para hacer que esta llegue a todos los seres: los Grandes Maestros de la Hermandad Blanca tienen una energía tan potente que les hace imposible acercarse a los seres más necesitados, porque su nivel vibratorio es muy diferente; de ahí que necesiten hombres y mujeres de buena voluntad y voluntad al bien que estén dispuestos a ofrecerse como canales de distribución de energías atenuadas a infinidad de grados. Su propósito es servir a los Maestros en el trabajo de facilitar la evolución de la Tierra y todos sus seres. Además de sus tareas específicas y diversas, tienen un profundo interés por sanarse a sí mismos y a los demás.
A este grupo de hombres y mujeres de buena voluntad y voluntad de hacer el bien, el Maestro Tibetano Djwhal Khul (en su obra de varios tomos canalizada a través de Alice Bailey en los años 30 y difundida mundialmente por la Fundación LUCIS) los llama "el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo". Este grupo necesita desarrollar dos centros energéticos o chakras que resultan vehículos clave para su misión: el centro del corazón y el de la corona. El centro del corazón, o cardíaco, es el que requiere ser desarrollado en primer lugar, ya que es a través de él que se transmite y se recibe el amor entre hermanos. El centro coronario es responsable de canalizar el "amor universal", la comunicación con los Grandes Seres y la propia alma. Difícilmente pueda una persona experimentar amor universal sin experimentar previamente el amor al prójimo. Una de las formas de desarrollar estos centros chakras, es usarlos para canalizar bendiciones para el planeta Tierra y todos sus habitantes. La Tierra está atravesando momentos desafiantes, en esfuerzos denodados por recuperar su equilibrio ante las agresiones sufridas por la propia humanidad. Es por esto que el Nuevo Grupo de servidores del Mundo se reúne regularmente para meditar en grupo.
Dicen los Maestros que siete personas meditando juntas equivalen a cien personas meditando individualmente. Los días de Luna Llena, son especialmente propicios para meditar ya que la energía se ve potenciada significativamente; de ahí que los grupos de muchas organizaciones mediten en estos días.
Esta meditación está especialmente diseñada para acelerar el desarrollo de los chakras corazón y coronario, a través de enviar bendiciones a la Tierra.
El grupo de Sanación Pránica Argentina y hombres y mujeres de buena voluntad, nos reunimos los días de Luna Llena.
Ahí las meditaciones son guiadas por gente con experiencia, se brinda más información acerca del propósito particular de la meditación en ese día y se conecta con los grupos específicos que están haciendo la meditación en forma simultánea.
Estructura de la Meditación
Hacer ejercicio físico para preparar el cuerpo físico y energético para el fuerte descenso de energía que sobreviene con la práctica de esta meditación.
Invocación al Ser Supremo y a los Grandes Maestros por protección, guía, ayuda e iluminación.
Hacer ejercicio físico para preparar el cuerpo físico y energético para el fuerte descenso de energía que sobreviene con la práctica de esta meditación.
Invocación al Ser Supremo y a los Grandes Maestros por protección, guía, ayuda e iluminación.








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