
Tratando de entender pasa el tiempo y las experiencias se van haciendo viejas y pasadas de moda, como así también los sentimientos van perdiendo intensidad y se notan al escribir; es que cuando decidí escribirlos ya había pasado mucha agua por debajo del puente; talvez no sea demasiado tarde. Aún creo en la palabra, aun me conmueve; si es que de aprovecharla se trata pues entonces hallé la mejor manera.
Haciendo conjeturas baratas en cuanto a tanta burda charlatanería que anda suelta por ahí, me abstraje a concebir una mirada triste, que me llevo a entender que a pesar de todos los escritores truchos (que no inventan nada, que transcriben de libros antiguos, de investigadores de antaño, que la única tarea especifica, mas allá de ganar dinero fácil, es copiar y pegar,(Ctrl.+ C ,Ctrl.+ V), las vacías personas vastas de fortaleza y seguridad en si mismas, son comprendidas por un segundo de lo que duran sus vidas y si logran entender algo, sentirse identificadas lo que luego hacen es de manera casi inmediata idolatrar a ese o esos escritores que además tienen una decena de títulos que no avalan nada todos son participantes de algo, y tienen un gran entrenamiento en lo que tiene que ver con lo verbal por eso la posibilidad de ganar dinero con las conferencias y eso los hace únicos: la famosa y bien ponderada “ labia”. Más allá de todo ese surtido de cosas hay que analizar lo siguiente, la óptica con la que se observe todo esto y la proyección de la misma. Para ello me formularía las siguientes preguntas:
a.- ¿Es dañino para la persona que lo escucha y lee?
b.- ¿Esta dañando a la sociedad?
c.- ¿Se esta dañando a si mismo?
Si alguna respuesta a todas estas preguntas es afirmativa estaremos hablando de un enfermo.
¿Pero que pasaría si seguimos poniendo a estos escritroches en tela de Juicio y decimos todos juntos al unísono son unos chaaantaaaas, pero a la vez vemos que la sociedad los respeta, los admira y los idealiza? Estaríamos al frente de un fenómeno social notable y curioso del cual solo nos resta pensar en la siguiente paradoja: que no es nocivo él sino tantos otros de respuesta afirmativa que, acostumbrados a padecer, no los juzgamos, es más, los votamos.
Las personas necesitan creer en alguien porque las personas no miran hacia adentro porque las personas ni siquiera saben lo que tienen dentro e ir para dentro implica esfuerzo. Concientizarse en nuestro interior es un sacrificio para el occidental, Buscar la felicidad hacia el afuera es alejarnos de la felicidad y eso se debe a que por siglos nos vendieron el camino equivocado. El verdadero camino hacia la transformación es interno en el umbral que nos esta esperando desde el momento en que vinimos a este mundo.
Una Buena noticia sería Saber que la gente SE INTERIORIZÓ y no que se lleno de libros banana y certificados espirituales de cotillón, gemas de colección y conchas del caribe y todos los chiches que se pudieron obtener con dinero como tampoco que buscaron acá y allá respuestas en lugares que ni siquiera las tenían y ocuparon su tiempo colmándose de actividades- seminarios, que nunca tuvieron tiempo de poner en práctica.
Haciendo conjeturas baratas en cuanto a tanta burda charlatanería que anda suelta por ahí, me abstraje a concebir una mirada triste, que me llevo a entender que a pesar de todos los escritores truchos (que no inventan nada, que transcriben de libros antiguos, de investigadores de antaño, que la única tarea especifica, mas allá de ganar dinero fácil, es copiar y pegar,(Ctrl.+ C ,Ctrl.+ V), las vacías personas vastas de fortaleza y seguridad en si mismas, son comprendidas por un segundo de lo que duran sus vidas y si logran entender algo, sentirse identificadas lo que luego hacen es de manera casi inmediata idolatrar a ese o esos escritores que además tienen una decena de títulos que no avalan nada todos son participantes de algo, y tienen un gran entrenamiento en lo que tiene que ver con lo verbal por eso la posibilidad de ganar dinero con las conferencias y eso los hace únicos: la famosa y bien ponderada “ labia”. Más allá de todo ese surtido de cosas hay que analizar lo siguiente, la óptica con la que se observe todo esto y la proyección de la misma. Para ello me formularía las siguientes preguntas:
a.- ¿Es dañino para la persona que lo escucha y lee?
b.- ¿Esta dañando a la sociedad?
c.- ¿Se esta dañando a si mismo?
Si alguna respuesta a todas estas preguntas es afirmativa estaremos hablando de un enfermo.
¿Pero que pasaría si seguimos poniendo a estos escritroches en tela de Juicio y decimos todos juntos al unísono son unos chaaantaaaas, pero a la vez vemos que la sociedad los respeta, los admira y los idealiza? Estaríamos al frente de un fenómeno social notable y curioso del cual solo nos resta pensar en la siguiente paradoja: que no es nocivo él sino tantos otros de respuesta afirmativa que, acostumbrados a padecer, no los juzgamos, es más, los votamos.
Las personas necesitan creer en alguien porque las personas no miran hacia adentro porque las personas ni siquiera saben lo que tienen dentro e ir para dentro implica esfuerzo. Concientizarse en nuestro interior es un sacrificio para el occidental, Buscar la felicidad hacia el afuera es alejarnos de la felicidad y eso se debe a que por siglos nos vendieron el camino equivocado. El verdadero camino hacia la transformación es interno en el umbral que nos esta esperando desde el momento en que vinimos a este mundo.
Una Buena noticia sería Saber que la gente SE INTERIORIZÓ y no que se lleno de libros banana y certificados espirituales de cotillón, gemas de colección y conchas del caribe y todos los chiches que se pudieron obtener con dinero como tampoco que buscaron acá y allá respuestas en lugares que ni siquiera las tenían y ocuparon su tiempo colmándose de actividades- seminarios, que nunca tuvieron tiempo de poner en práctica.








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